EVALUACIÓN DE LA COMPRENSIÓN LECTORA (3)

En un anterior artículo hablaba de los elementos que se debían de evaluar para realizar una evaluación, bajo mi criterio, completa de la comprensión lectora. El presente artículo lo destino al cómo podemos evaluar estos aspectos de forma completa. Los psicopedagogos solemos utilizar test para la evaluación de la comprensión lectora, algunos muy completos como el PROLEC-R o el PROLEC-SE y otros muy parciales, los cuales lógicamente no citaré. Sin embargo, debemos tener en cuenta que no cubren todos los aspectos fundamentales y a veces resulta clave valorar aspectos como la integración coherente de la información o la interpretación de los signos no lingüísticos del texto, ya que estos puntos resultaran clave en tareas como el estudio. A continuación os brindo una serie de estrategias para evaluar estos aspectos tan importantes:
  • Integración coherente de la información
    • Presentar un texto desordenado que el/la alumn@ deba ordenarlo en función de su secuencialidad. Lógicamente, debemos buscar un texto que resulte adecuado a su edad.
    • A partir de la lectura de un texto debe ser capaz de enlazar convenientemente los diferentes sucesos o informaciones que se presentan, sin producir saltos temporales o omitir información relevante para llegar a otro contenido superior al anterior.
  • Recuerdo de la información a largo plazo
    • La evaluación de este recuerdo resulta especialmente importante en la comprensión de textos expositivos (del tipo de un libro de texto de naturales o sociales). En este caso la evaluación de esta capacidad se puede realizar a partir de preguntas sobre los contenidos más significativos de la lectura después de un tiempo determinado a la la realización de la lectura.
  • Utilización eficaz de los conocimientos previos
    • En este caso resulta sencillo evaluar, ya sea oralmente o por escrito, los conocimientos previos del alumno sobre la materia, ya sea por medio de preguntas más o menos abiertas o mediante una redacción sobre el tema concreto. Después una vez realizada la lectura, bajo la misma actividad que en la evaluación inicial se debe valorar la modificación de estos conocimientos en el/la alumn@.
  • Adecuación de la modalidad lectora a la intencionalidad de ésta
    • En este caso resulta clave la observación, por ejemplo debemos estar atentos a aquell@s alumn@s a los que estamos pidiendo una comprensión profunda de un texto y terminan de forma muy rápida su lectura, seguramente lo habrán leído, sin embargo, es muy probable que no hayan realizado esta lectura de forma comprensiva. Asimismo, debemos estar atentos a aquell@s alumn@s que cuando pedimos que busquen un dato determinado en una lectura necesitan mucho tiempo, por ejemplo para buscar una fecha o el nombre de una persona concreta, tal vez estan realizando una lectura de comprensión profunda cuando deberian realizar una lectura rápida.
  • Utilización efectiva de los señales gráficos y no textuales
    • Para evaluar el correcto uso de estos o simplemente el uso de estos, podemos realizar preguntas directas sobre su contenido, por ejemplo en relación al uso de negritas que van acompañadas de una acalaración del significado de aquella palabra, podemos preguntar más adelante el significado de ésta.
  • Autocontrol de la comprensión
    • Para evaluar este aspecto podemos utilizar diferentes técnicas:
      • Introducir errores semánticos en el texto, por ejemplo, en medio de un texto sobre un animal réptil introducir un fragmento que se refiera claramente a las aves y valorar si el alumno se percata de ello.
      • Introducir neologismos en el texto, es decir, palabras inventadas y ver que actitud toma el alumno, pudiendo tomar diferentes estrategias:
        • Omitir la palabra y continuar leyendo
        • Buscar o preguntar el significado de la misma
        • Intentar extraer el significado de la palabra a través de su contexto
        • No percatarse de su existencia.

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